Mantente Seguro

Esta es una breve guía de Transparency International para evaluar riesgos y aprender a manejar los más comunes.

¿Por qué es importante?

Los riesgos son parte de nuestra vida cotidiana. Probablemente de camino a tu colegio o trabajo identificaste riesgos potenciales, como un agujero en la vía, y tomaste medidas para ser menos vulnerable, como reducir la velocidad para evitar el agujero.

Aunque esto está bien para los riesgos cotidianos, necesitamos ser un poco más estructurados al identificar y gestionar los riesgos en nuestras actividades para enfrentar la corrupción.

A continuación, encontrarás ayuda para evaluar y evitar algunos de los riesgos más comunes que probablemente enfrentarás. Sin embargo, esta es solo una breve introducción: si tienes alguna pregunta, siempre debes consultar a un experto antes de comenzar la actividad. Recuerda: en todas las situaciones lo más importante es garantizar tu seguridad y la de las personas involucradas en la actividad. Si alguna vez te sientes en peligro, no debes seguir adelante sin obtener la guía de un experto.

¿Qué es un riesgo?

Para encontrar riesgos hay que pensar en las amenazas. Las amenazas son cualquier cosa que nos puede dañar o interrumpir nuestras actividades, como el agujero en la vía mientras viajamos. Ya que podría haber muchas amenazas, para ayudarnos a establecer prioridades, debemos considerar la probabilidad de que ocurra y cuál sería el impacto si lo hiciera. Debes pensar en formas de gestionar los riesgos más probables y con mayor impacto.

¿Cómo empiezas?

La evaluación de los riesgos no tiene por qué ser complicada, en muchas ocasiones los riesgos son pocos y simples. Es importante que realices una evaluación de ellos antes de comenzar la actividad. Para ayudar, por favor, hazte las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué puede salir mal?
    Piensa en la actividad planeada y en lo que podría salir mal. ¿Cuáles son las amenazas? Piensa en quiénes podrían sufrir daños y cómo, por ejemplo, voluntarios, transeúntes, comerciantes.
  2. ¿Qué podemos hacer para evitar que suceda?
    Piensa en cómo puedes reducir el riesgo. ¿Qué puedes hacer de antemano para minimizar los riesgos? Por ejemplo, tomar una vía diferente puede ayudar a evitar cualquier agujero.
  3. ¿Qué haremos si sucede?
    ¿Qué podemos hacer antes de que suceda para ayudar a reducir el impacto? ¿A quién acudirías para pedir ayuda?

¿Qué debes tener en cuenta?

Aquí hay algunas sugerencias de riesgos comunes, así como formas de manejarlos:

  1. Permiso: antes de realizar cualquier actividad, es vital que averigues si estás actuando según la ley. Haz una investigación antes de comenzar y si no estás seguro, consulta a un experto legal.
  2. Seguridad física: también se debe diseñar un plan para garantizar la seguridad física tanto de los voluntarios como de los participantes en las actividades. Ponte en contacto con funcionarios gubernamentales, padres, profesores y policías para ayudar a garantizar esto.
  3. Privacidad y anonimato: para las actividades que involucran tecnología es importante garantizar la seguridad digital. Los participantes pueden querer permanecer en el anonimato, pero esto no siempre se puede garantizar. Así que evita hacer promesas que no puedes cumplir y advierte a los participantes de los posibles riesgos. No los presiones para participar, recuerda que la privacidad de los participantes debe ser respetada.

Obtén más información en Transparency International

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