“Dilo Aquí”: Denunciar la corrupción con un Celular en Venezuela

Lanzamiento y funcionamiento de la iniciativa “Dilo Aquí” promovida por la organización Transparencia Venezuela.

Autora Claire Launay Gama 11/03/2016

“Dilo aquí” es una aplicación móvil de denuncia ciudadana frente a hechos de corrupción. Con esta, los ciudadanos encuentran un mecanismo sencillo para reportar en tiempo real casos de los que son víctimas o testigos, al tiempo que reciben asesoría especializada. Fue implementada en 2015 por Transparencia Venezuela y se logró que el 58% de as denuncias recibidas se convirtieran en investigaciones formales por parte de las autoridades Venezolanas.

Transparencia Venezuela es el capítulo venezolano de Transparencia Internacional. Es una organización sin ánimo de lucro dedicada a promover condiciones para luchar contra la corrupción. Entre sus Principales actividades, monitorea la actividad gubernamental anticorrupción, promueve legislación en materia de acceso a la información pública y acompaña los ciudadanos en sus denuncias de corrupción.

En particular, desde hace cuatro años ha puesto en marcha la Oficina de Asistencia Legal Anticorrupción (ALAC). Al igual que en otros capítulos de Transparencia Internacional en el mundo, esta oficina ALAC Venezuela ha sido creada con el fin de ofrecer  asesoría legal gratuita a las víctimas y testigos de actos de corrupción, así como también dar respuesta a las dudas e inquietudes que presenten los ciudadanos sobre los procedimientos a seguir y a qué organismos acudir. El punto de partida es rechazar que las personas muestran apatía frente a la corrupción. Se quiere, en efecto, que los ciudadanos participen y dispongan así de mecanismos simples para hacerlo. Según Mercedes de Freitas,  directorade Transparencia Venezuela, “aunque en Venezuela la gente tiene miedo de denunciar,  postamos a la denuncia como estrategia anticorrupción” Ella insiste en que este acompañamiento gratis en el procedimiento de denuncia es una manera de “traducir la rabia de la gente en un proceso más formal, en un proceso de investigación”. Por último, la directora considera que los diferentes casos recibidos y tratados permitieron entender mejor el fenómeno de la corrupción y ubicar las conductas corruptas.

Si bien desde la creación del ALAC se ha evidenciado un aumento de los casos recibidos, se observa también que los ciudadanos no se desplazan tanto en la oficina. Al mismo tiempo, en general en Venezuela, la mayoría de la población cuenta con un celular y se nota un uso mucho más frecuente de las aplicaciones WhatsApp y de redes sociales como Facebook que del correo electrónico. Transparencia Venezuela decidió acercarse aún más a la gente y brindar una nueva herramienta propia de denuncia: el celular. Con “un teléfono la gente hace todo”, dice Mercedes de Freitas. Se construyó entonces una  aplicación celular para denunciar casos de corrupción.

Esta aplicación se denominó “Dilo Aquí”, porque permite denunciar en tiempo real y se lanzó en marzo de 2015. Se promovió gracias a la ayuda de varios medios de comunicación y, en particular, con una estación de radio que le hace propaganda con frecuencia. El mensaje está claro: “Su caso se vuelve nuestro caso”.

El uso de la herramienta

La aplicación puede ser descargada en terminales con sistemas iOS y Android. Cuenta con una configuración amigable. Luego, gracias a un formulario sencillo, quien sea víctima o testigo de un hecho de corrupción puede enviar su relato señalando lugar, fecha y organismo involucrado. Se admite también captar fotografías, videos y notas con envío inmediato. Una vez que complete el registro, el denunciante recibe un número de caso, con el cual podrá hacerle seguimiento. Por último, se trata de una herramienta gratuita que permite denunciar abusos y corrupción en tiempo real desde teléfonos móviles.

El tratamiento de los casos

La recepción de los casos está centralizada en la oficina ALAC y un equipo constituido de tres abogados trata los casos. Cabe notar que no todos los casos pueden ser procesados de la misma manera. Primero, se orienta al ciudadano sobre si la situación presentada es presunta corrupción y en función de ello se identifican las posibles acciones a tomar (solicitud de información, denuncia judicial, trámites administrativos). Luego se realiza un seguimiento a los casos y se documenta su avance. Se garantiza una confidencialidad de los casos y el ALAC muestra un informe orientado al fortalecimiento institucional de los organismos involucrados.

ALAC observa una estricta neutralidad sobre el caso, es decir que no puede tomar posición de este ni denunciar en el nombre de la persona. De ninguna manera ALAC remplaza el Estado en su función de prevenir y sancionar. Según Mercedes de Freitas, “es muy importante dejar claridad al ciudadano sobre lo que puede hacer un organismo como Transparencia Venezuela y lo que no”. Desde marzo hasta diciembre 2015, se han registrado 1300 casos, de los cuales 700 están investigados. Por otro lado, se ha logrado firmar convenios con entidades locales para la promoción del instrumento y, en vista de que la Policía ha registrado una mayor cantidad de denuncias, se ha abierto también un espacio de diálogo con esta, mediante el cual es posible que la Policía conozca los casos recibidos. Además, en ciertos casos, gracias a su propio sistema de reporte, la Policía puede precisar y comprobar por ejemplo la hora y la fecha reportadas por la víctima.

Hoy, “Dilo Aquí” sigue funcionando y se ha replicado en Honduras y Guatemala. Según Mercedes, “lo más interesante de esta aplicación es la promoción de la denuncia como tal, se trata también de una herramienta de mercadeo para incitar a la denuncia”.

Publicación y sanción de los casos

Hasta ahora, pocos casos han sido sancionados porque los procedimientos judiciales son muy largos y una organización de la sociedad civil como Transparencia no puede sustituir al Estado. Sin embargo, para la directora, se trata más de una oportunidad de hacer algo, de asumir una responsabilidad  ciudadana y de acercarse más a lo que vive la gente. En este sentido hay que visibilizar ciertos casos y buscar aliados para  tratarlos con otras organizaciones de derechos humanos, por ejemplo, en temas de salud. Por otro lado, afirma Mercedes, “en Venezuela hay una altísima impunidad, pero hay que luchar contra la desesperanza y la falta de impunidad”.

Hasta ahora “Dilo aquí” ha sido muy exitosa. Es más, varios capítulos de Transparencia Internacional la están replicando en sus distintos contextos (Honduras, Guatemala y, próximamente, Colombia). Son numerosas las lecciones aprendidas.

En primer lugar, la denuncia de la corrupción se vuelve más sencilla. Está protegida y acompañada por expertos en derecho. Así mismo, el ciudadano se empodera mediante el conocimiento y la utilización de los mecanismos legales existentes.

En segundo lugar, se democratiza la lucha contra la corrupción. Cualquier persona puede tener acceso a un celular, inclusive en los lugares más aislados regularmente y puede así participar en la tarea.

En tercer lugar, este caso demuestra cómo las nuevas tecnologías de la información (NTI) constituyen en sí un medio de protesta, denuncia e incidencia. Por un lado, permiten sensibilizar al público e informar sobre derechos ciudadanos para impedir el abuso de poder. Por otro,, la divulgación de casos de corrupción disuade nuevos actos y promueve comportamientos éticos.

Por último, las denuncias y su contenido permiten profundizar la localización y la identificación de los actores de corrupción disuade nuevos actos y promueve comportamientos éticos. Por último las denuncias y su contenido permiten profundizar la localización y la identificación de los actores de corrupción. Sirve también como herramienta de incidencia en la opinión pública pero también en las instituciones gubernamentales.

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