Transparency International (TI) y sus capítulos en América Latina han hecho un llamado a los fiscales de los 14 países involucrados en el escándalo de corrupción Lava Jato, que se reunirán esta semana en Brasil, a tomar medidas firmes para llevar a los culpables ante la justicia. Esta reunión se llevará a cabo en Brasilia y ha sido convocada por el Fiscal General de Brasil.

“La reunión de Brasilia representa una tremenda oportunidad para enfrentar la gran corrupción de manera significativa y global. Los fiscales deben aprovechar esta oportunidad para compartir experiencias, estrategias e información para mejorar su trabajo. En cada país la gente está exigiendo el mismo tipo de resultados que los fiscales en Brasil han logrado”, dijo el presidente de Transparency International, José Ugaz.

Los capítulos de Transparency International en las Américas formulan cinco recomendaciones clave:

  • Las autoridades nacionales, en particular los fiscales y el Poder Judicial, deberían establecer un grupo de trabajo regional de uno o más equipos conjuntos de investigación, para garantizar una respuesta coordinada y rápida.
  • Los fiscales deben comprometerse a procedimientos transparentes. Se debe permitir a la sociedad civil supervisar cualquier acuerdo de cooperación, incluyendo cualquier acuerdo de clemencia hecho con las compañías que cooperan y pide negociaciones con individuos.
  • La reunión de Brasilia debería acordar formas efectivas de aumentar el acceso a la información en países donde es difícil monitorear los procedimientos judiciales. Las personas tienen derecho a saber qué sucedió y cómo se están llevando a cabo las investigaciones. Una política constructiva de comunicación debe mantener a la gente informada sin comprometer el proceso de investigación.
  • Deberían identificarse y sancionarse a todos los agentes o empresas que supuestamente facilitaron o financiaron esquemas de corrupción, como el bufete de abogados panameño Mossack Fonseca y el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES).
  • Por último, los recursos generados por las multas y los asentamientos deben utilizarse para financiar programas de prevención de la corrupción, responsabilidad social y divulgación educativa, similar a la Iniciativa de Integridad de Siemens establecida por la empresa alemana tras su escándalo de corrupción y soborno.

Transparencia Internacional apoya firmemente la adopción de las diez medidas contra la corrupción presentadas por los fiscales brasileños al Congreso, pero que aún no han sido aprobadas. Además, insta a todos los fiscales a hacer una petición colectiva al Congreso brasileño para aprobar estas medidas que son indispensables para evitar la impunidad y asegurar un resultado positivo de estas investigaciones.

La investigación de Odebrecht expuso una red financiera que involucra a compañías de depósito y varios bancos para canalizar más de 788 millones de dólares en sobornos para corromper funcionarios gubernamentales, partidos políticos y sus líderes en Angola, Argentina, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Mozambique, Panamá, Perú y Venezuela.

La División de Operaciones Estructuradas de Odebrecht, denominada “Departamento de Soborno” por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, socavó sistemáticamente la integridad de los funcionarios gubernamentales en América Latina y en Angola y Mozambique.

Los capítulos y socios de Transparency International en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Perú y Venezuela están monitoreando el progreso de las investigaciones en sus respectivos países.