Una cosa es lo que dicen en campaña, para recoger votos, y otra la que los nuevos mandatarios hacen una vez elegidos. ¿Qué tanto hay de lucha contra la corrupción en los Planes de Desarrollo?

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El pasado 31 de mayo se cumplió el plazo para que los alcaldes y gobernadores de todo el país elaboraran y presentaran para aprobación el Plan de Desarrollo que orientará su gestión en  los próximos cuatro años (2016-2019).  Este es el momento de revisar si los alcaldes realmente honraron su palabra y las promesas que hicieron cuando eran  candidatos, si cumplieron sus inspiradores eslogans de campaña y, especialmente, si su compromiso con la lucha contra la corrupción,  tan repetido en elocuentes discursos, realmente se refleja en acciones concretas de transparencia administrativa.

Transparencia por Colombia, con el apoyo de sus aliados locales,[1] hizo un riguroso ejercicio de seguimiento e incidencia para que los nuevos mandatarios pasaran del discurso a la acción en la lucha contra la corrupción. Después de construir y socializar las Agendas Ciudadanas por la Paz y la Transparencia[2] con candidatos, funcionarios públicos, líderes sociales, alcaldes y concejales en seis de las principales ciudades del país,[3] se puede ver que los Planes de Desarrollo recién aprobados comienzan a materializar más compromisos en materia de transparencia y lucha contra la corrupción.

A diferencia de años anteriores, esta vez los Planes de Desarrollo de Cali, Medellín, Montería, Cartagena, Neiva y Soacha incorporaron proyectos encaminados a mejorar el acceso a la información de la contratación pública, fortalecer los procesos de selección de personal, crear observatorios de transparencia, promover procesos pedagógicos e incluso fomentar la denuncia de casos de corrupción. Estos avances en lo territorial complementan el marco normativo (Estatuto Anticorrupción, Ley de Acceso a la Información y Estatuto de Participación) que obliga a los gobiernos locales a generar condiciones de transparencia y da a la sociedad civil herramientas para hacer control social, exigiendo el buen uso de los recursos públicos.

Este es un primer avance que se debe reconocer, así sea evidente que falta mucho camino por recorrer. Un paso fundamental es crear espacios de diálogo entre la ciudadanía y los gobiernos locales para la construcción de los Planes de Desarrollo y demás políticas públicas y decisiones que se adopten. Además, es importante iniciar la tarea de construir indicadores de resultado y proceso que permitan monitorear los avances, así como garantizar los recursos necesarios para llevar a cabo los objetivos trazados en pro de la transparencia.

Este resultado positivo fue posible gracias al liderazgo de organizaciones de la sociedad civil que no solo llevaron el tema de la transparencia a la agenda política de sus ciudades, sino que lo hicieron de manera propositiva, pues la lucha contra la corrupción requiere no solo el compromiso de los gobiernos locales, sino también que la sociedad civil se organice y exija resultados para el buen manejo de lo público.


[1] Cali Visible (Universidad Javeriana de Cali), Concejo Visible de Neiva (Cámara de Comercio de Neiva), Corporación OCASA, Concejo Visible Medellín (Corporación Libertad y Democracia), Corporación Desarrollo y Paz de Córdoba y Uraba, Fundación Pro-Cartagena -FUNCICAR.

[2] Las Agendas Ciudadanas por la Paz y la Transparencia contienen propuestas y recomendaciones formuladas desde la sociedad civil para que los gobernantes locales de seis ciudades del país fortalecieran sus programas de gobierno en temas de transparencia y lucha contra la corrupción.

[3] Cartagena, Montería, Medellín, Soacha, Neiva y Cali.