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¿Qué es una Agenda Ciudadana Anticorrupción?

Por: Alejandra Muñoz Restrepo

Opinión- Junio 2022

La construcción de Agendas Ciudadanas Anticorrupción es una apuesta de Transparencia por Colombia para facilitar y dinamizar la participación y la incidencia desde la ciudadanía hacia las autoridades públicas.  

Por medio de las Agendas Ciudadanas Anticorrupción, Transparencia por Colombia (TPC) busca que un grupo de ciudadanos organizados por su relación con el territorio o por sectores sociales identifiquen las problemáticas que los afectan en relación con la corrupción, la falta de transparencia e integridad en la función pública, para construir de forma colectiva propuestas, recomendaciones y acciones orientadas a responder a esas problemáticas. Este diagnóstico y formulación de propuestas y acciones se recogen en un documento que se constituye como la Agenda Ciudadana Anticorrupción de un territorio específico o de un grupo social.

El proceso de construcción de las agendas se acompaña con espacios de formación dirigidos a fortalecer las capacidades de los ciudadanos para participar activamente en el cuidado de lo público. Para promover y facilitar la formación, TPC lanzó a inicios de este año la Escuela Ciudadana Anticorrupción que busca fortalecer la cultura de lo público desde la formación cívica gratuita y virtual. Además, el ejercicio mismo de construcción de agendas contribuye a fortalecer las capacidades organizativas de la ciudadanía, pues la reunión de un grupo de ciudadanos para trabajar en colectivo por el cuidado de lo público, construyendo y priorizando una agenda común que antepone el interés general sobre los intereses individuales, fortalece las capacidades cívicas, de deliberación y convivencia.

Ahora bien, el resultado de una agenda no se mide por las propuestas y acciones consignadas. Las Agendas Ciudadanas Anticorrupción están orientadas a la acción. Por un lado, a la acción de la ciudadanía, y por otro, a la acción de las autoridades públicas responsables de velar y garantizar una gestión pública transparente, integra y libre de corrupción.

En este sentido, la construcción de las agendas parte de dos fundamentos que orientan el proceso. El primero, es el reconocimiento de la responsabilidad del Estado de abordar y dar respuesta a las problemáticas y propuestas recogidas en las agendas. Por esta razón, uno de los objetivos al construir agendas es generar y entablar una relación más directa entre la ciudadanía y las autoridades públicas. Esto, a partir de presentar, hacer entrega y seguimiento a los aportes y recomendaciones de la ciudadanía consignados en las agendas.

El segundo fundamento es el mandato consignado en la constitución de 1991 que establece el Estado colombiano como una democracia participativa en la que los ciudadanos tienen el derecho a participar, y el Estado les debe garantizar este derecho. Por lo tanto, el ejercicio de construcción de agendas se enmarca en las facultades que la constitución reconoce al ciudadano de participar e involucrarse en la dinámica social.

Como vemos, la apuesta por la construcción de Agendas Ciudadanas Anticorrupción tiene en el centro el objetivo de facilitar la difícil tarea de incidir desde la ciudadanía ante las autoridades públicas, bajo el supuesto de que a mayor participación y relacionamiento entre la ciudadanía y las instituciones públicas se afianzan y generan relaciones de confianza entre las partes.

Cuando hablamos de incidencia en el marco de las agendas nos referimos a dos ámbitos que se buscan impactar: Por un lado, al ámbito institucional, en el que se busca influir sobre las autoridades y tomadores de decisiones para generar cambios en procesos de gestión administrativa, en políticas y en programas anticorrupción, por medio de diferentes acciones como la construcción, entrega y seguimiento de recomendaciones a autoridades y ejercicios de control ciudadano que buscan fortalecer ejercicios de petición-rendición de cuentas desde una perspectiva crítica a la gestión de las autoridades.

Por otro lado, teniendo en cuenta la corresponsabilidad de la sociedad civil en el cuidado de lo público, se sugiere que las propuestas contenidas en las agendas se dirijan también a movilizar a la ciudadanía a través de diferentes estrategias como la formación, el desarrollo de actividades pedagógicas, culturales y de sensibilización con el objetivo de fortalecer una ciudadanía participativa, activa en la lucha contra la corrupción y movilizarla para contribuir a una transformación cultural, enfocada en fortalecer prácticas y narrativas que posicionen la importancia de lo público, y a establecer procesos de sanción social contra prácticas y narrativas que atenten contra el bienestar colectivo.

Por último, la presentación de las agendas ante las autoridades competentes y la movilización ciudadana se debe acompañar mediante el seguimiento a recomendaciones y compromisos construidos con las autoridades públicas, como una estrategia de incidencia que permite mantener la relación con las autoridades locales y mantener en el tiempo un ejercicio de control ciudadano constante.

Lecciones aprendidas

Ahora que hemos presentado de forma breve y general qué es una Agenda Ciudadana Anticorrupción, queremos presentar algunas lecciones aprendidas que Transparencia por Colombia ha recogido acompañando estos procesos:

  • Si bien incidir es uno de los objetivos de las Agendas Ciudadanas Anticorrupción, reconocemos que las configuraciones sociales y políticas de las diferentes regiones del país y las diferentes situaciones de los participantes en estos procesos suponen riesgos diferenciados en los que incluso, y no pocas veces, se juega la vida. Por esta razón, una de las principales lecciones aprendidas es evaluar los riesgos latentes que se pueden despertar al emprender ejercicios de control ciudadano e incidencia, como es la construcción de las agendas, para minimizarlos.

Hemos identificado las siguientes estrategias para contribuir a minimizar los riesgos: Actuar en red con organizaciones regionales, nacionales e internacionales que respalden los ejercicios de control ciudadano y que tengan fortalezas en defensa jurídica, incidencia en opinión pública, atención de riesgos, entre otras.

Respondiendo a este reto y para fortalecer esta estrategia, Transparencia por Colombia hace parte del Movimiento Ciudadano Anticorrupción que se está conformando por 17 organizaciones sociales de diferentes lugares del país y que busca, entre otras cosas, actuar en red para fortalecer la denuncia, el control ciudadano, la incidencia pública, el rechazo y la sanción social de la corrupción.

  • Para contribuir a la incidencia ciudadana ante las autoridades públicas, es importante identificar los momentos coyunturales para realizar incidencia y posicionar las recomendaciones y propuestas de las agendas. Por ejemplo, en tiempos de campaña o en los procesos de construcción de planes de desarrollo, la relación con actores políticos y con las autoridades públicas puede ser más fluida y cercana.
  • La importancia del seguimiento a los compromisos que se puedan establecer con las autoridades públicas en escenarios de diálogo o concertación. Es fundamental contemplar desde el inicio cómo desarrollar esta acción de seguimiento a compromisos, recomendaciones acogidas e implementadas para medir la incidencia en términos de cambios concretos.

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