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Historia 5

Víctimas de corrupción de la Comuna 6 de Medellín: unidas por reparación colectiva

Historia 5
Víctimas de corrupción de la Comuna 6 de Medellín: unidas por reparación colectiva
Esta historia hace parte de #25HistoriasDeEsperanza de Transparencia por Colombia. Esperanza de cambio en contra de la corrupción.

Víctor Hugo Quintero se empezó a interesar en procesos comunitarios desde que era joven. Tras participar en la Casa de la Cultura, tomar la presidencia de la Acción Comunal y ser conciliador del barrio Kennedy de Medellín, se dedicó en 2010 a combatir la corrupción y observar cómo afecta los procesos sociales y comunitarios. Poco a poco fue notando situaciones que le sembraron las dudas sobre el uso de los recursos públicos que llegaban a la zona. En 2011 y tras aún más interrogantes, juntó a 14 vecinos líderes y comenzó a gestionar los cimientos de una veeduría ciudadana para toda la Comuna 6 de la capital antioqueña, la cual prepara actualmente una acción popular, un recurso judicial ciudadano para declarar como sujetos de reparación colectiva a diversas víctimas de los 12 barrios que la componen.

En ese momento, el líder Samuel Valencia también estaba ahí, construyendo ese proceso que ya ajusta 14 años. Antes de la veeduría, Valencia participó de la Corporación Región, una organización que promueve procesos educativos, sociales y ambientales en Antioquia. Los dos cuentan cómo, a punta de unión y un sentido del cuidado colectivo, se centraron en acompañar el proceso de planeación del desarrollo en la comuna 6.

Todos los veedores, mediante la revisión del proceso de planeación, evidenciaron una supuesta cooptación de escenarios de participación del Programa de Planeación del Desarrollo Local y el Presupuesto Participativo (PDL y PP), como son: la Junta Administradora Local (JAL); el Consejo Comunal de Planeación y las Organizaciones de Acción Comunal; concentrando la participación en un pequeño número de personas y excluyendo a la mayoría de organizaciones y habitantes de la Comuna 6.

La verificación la hicieron a través de la veeduría ciudadana. Pero, ¿en qué consiste este mecanismo? Es un proceso de participación desde el control social que observa y analiza datos de cómo se mueven los recursos públicos destinados a un fin colectivo. Son grupos que, orientados por la Superintendencia de la Economía Solidaria, pueden presentar quejas y denuncias ante las autoridades competentes sobre delitos, irregularidades o faltas en la actuación de servidores públicos y particulares que ejerzan funciones públicas. También pueden hacer solicitudes a entidades públicas para recomendar correctivos preventivos, utilizar recursos y procedimientos legales establecidos, y solicitar control excepcional a la Contraloría.

“El proceso de participación es un patrimonio comunitario que nos ha permitido tener voz en la ciudad”

Para comprender el supuesto fenómeno de corrupción, hay que ir hasta 2007, cuando nació el Presupuesto Participativo en Medellín, una herramienta ciudadana que permite deliberar y decidir sobre la administración de recursos públicos. A su vez, es una base para la planeación del desarrollo de cada una de las comunas, además de definir las prioridades de inversión en cada comuna y corregimiento para contribuir a superar las problemáticas enunciadas en cada Plan de Desarrollo Local. “El proceso de participación es un patrimonio comunitario que nos ha permitido tener voz en la ciudad”, dice Quintero al respecto.

Pasaron 10 años hasta que un acuerdo municipal cambió la forma de participación con la creación de Consejo Comunal de Planeación. Este es un espacio conformado por actores del barrio dedicados a la formulación y actualización del Plan de Desarrollo Local, el cual tiene, entre otras funciones, priorizar los proyectos a beneficiar con el Presupuesto Participativo. Con este cambio de funciones es que comenzaría el entramado de corrupción, difícil de explicar en su momento, pero que ahora sostienen con una investigación.

Quienes representaban a la comuna en esos encuentros, según cuentan los líderes y su investigación, comenzaron dando refrigerios para que la gente participara de los espacios. Estas reuniones funcionaban como enlace entre la administración municipal y la gente. “Luego dieron souvenirs, hasta un pasaje después para seguir atrayendo más gente. O sea, para mí eso tenía doble intención. Además, entre las cosas que generaban ciertas dudas, estaba el hecho de que decían, por ejemplo, que le daban un refrigerio, que uno sabía que al frente valía dos mil pesos, y lo cobraban por cuatro mil”, relata el líder Valencia que desde ahí nacieron las dudas de cómo se distribuían los recursos.

Con esos representantes, se refieren a líderes como Alexis Castrillón, anteriormente un ayudante en un restaurante, quien, según reveló El Colombiano, ha logrado acumular una considerable riqueza y poder en la Comuna 6 de Medellín mediante el control de 12 organizaciones que contratan fondos del Presupuesto Participativo. Su influencia, presuntamente, se ha expandido a través de conexiones familiares, con su esposa y otros parientes ocupando roles clave en varias corporaciones. A pesar de sus orígenes humildes, ahora se le asocia con lujos como viajes a Europa y vehículos de alta gama, tal y como publica en sus redes sociales, lo que se sumó a la controversia y sospechas de corrupción desde la veeduría.

El mismo medio de comunicación indagó sobre cómo Castrillón pudo haber utilizado su red de relaciones dentro de las organizaciones comunitarias y en el poder político para asegurar contratos, especialmente durante la administración del alcalde Daniel Quintero. Aunque se enfrenta a investigaciones y denuncias por supuestas irregularidades, su control sobre la Asociación Comunal (Asocomunal) de la Comuna 6 y otras entidades sigue siendo fuerte. Su capacidad para influir en las decisiones del Presupuesto Participativo y otras esferas del poder local le han permitido mantener su posición, explican otros líderes del barrio, a pesar de las crecientes críticas y la posible intervención de las autoridades. Desde El Espectador intentamos contactarnos con Castrillón para saber su versión, pero no recibimos respuesta.

De esta manera, en 2012, los veedores escribieron el primer informe. Con este documento, identificaron que esos recursos deberían ser destinados a otros proyectos y que, justificados en la necesidad de participación, no deberían usarse en ese tipo de gastos mencionados. Sin embargo, el malestar creció en la comunidad, los veedores estaban diciendo “que la plata pública era de todos”, pero eso los hizo blanco de críticas y que no pudieran ingresar a espacios de encuentro en los barrios. Hasta ese momento, su trabajo apenas comenzaba.

Coaptación y corrupción silenciosa

En 2015, por medio de la implementación del piloto Sistema de Información Local, la veeduría halló con preocupación que no había transparencia en el acceso a la información pública. Es decir, no era fácil obtener datos claros y precisos sobre cómo se manejaban los asuntos públicos, ni acceso a todos los contratos, lo que generó desconfianza y dificultades para ejercer control.

Fotografía: Veeduría Casa 6

La estrategia de la familia, según cuentan, se centraba en controlar la Asocomunal, dado que esta aglutina la base social más importante de la comuna, representando a las 21 Juntas de Acción Comunal (JAC), cada una con cientos de afiliados. Esto es relevante porque las JAC son las organizaciones más reconocidas y de mayor trayectoria en el país, por lo que quien tiene influencia sobre Asocomunal ejerce una presión significativa sobre la Alcaldía de Medellín y la Secretaría de Participación Ciudadana. “Esta última carece de los recursos necesarios para movilizar por sí sola la participación en las comunas y corregimientos, por lo que depende de líderes con capacidad de movilización, similar al papel de aquellos que organizan y movilizan el voto en las elecciones”, dice el veedor Quintero.

Más tarde, en 2018, el grupo hizo un seguimiento al proceso de conformación del Consejo Comunal de Planeación (CCP) de la Comuna 6, revelando como redes de corrupción cooptaron este órgano para controlar la contratación pública del programa de PDL y PP. El informe evidenció irregularidades en el proceso electoral y detalló la estrategia utilizada por el presidente de Asocomunal y sus aliados para apoderarse del CCP, afectando la participación ciudadana en la comuna.

Hasta que, desde 2019, con el acompañamiento de Transparencia por Colombia, organización que es parte de Transparency International e investiga la incidencia de la corrupción en la institucionalidad pública y en el debilitamiento de la democracia, investigaron más a fondo la situación con herramientas legales. Revisaron fuentes comunitarias e institucionales que participan en el proceso de planeación del desarrollo de la comuna 6, desde las JAC hasta la Secretaría de Participación Ciudadana. Con esta última, se acordó revisar los resultados y, en la socialización de los mismos, se pactó la implementación de un plan de mejoramiento. Sin embargo, dicho plan no avanzó debido a que el periodo de esa administración concluyó, y la siguiente (2020 – 2023) no continuó con el proceso.

Hasta este momento, en 2022, las investigaciones de la veeduría ya daban cuenta de esas debilidades del proceso de planeación del desarrollo de la comuna 6. Además, ya habían puesto en conocimiento de los ediles, la Secretaría de Participación, el Concejo de Medellín, la Procuraduría y la Fiscalía las actuaciones de sus funcionarios de las presuntas irregularidades en el proceso de planeación del territorio. Pero son las declaraciones de dos ediles de las comunas 5 y 6, en el programa Sobre la Mesa, las que afirman que el hecho de corrupción existe, que ellos han hecho parte de él y que tienen pruebas para demostrarlo. Con este último dato y después de tantos años, la veeduría encontró argumentos para iniciar un proceso judicial que pueda establecer si, con certeza, existió el hecho de corrupción y así avanzar en cuanto a la reparación integral de las víctimas.

Juanda —como le decían de cariño— se convirtió en un objetivo militar de criminales de la zona justo después de que denunció el mal manejo que se le estaba dando a los recursos de PP

Un asesinato, más víctimas y la urgencia de reparación

El 27 de mayo de 2015, en el barrio popular II de la comuna 6, mataron a disparos a uno de los veedores que venía denunciando la situación. Era Juan David Quintana, de 34 años, comunicador social, gestor cultural e integrante de la Mesa de Derechos Humanos del Valle de Aburrá. De acuerdo con información de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, Juanda —como le decían de cariño— se convirtió en un objetivo militar de criminales de la zona justo después de que denunció el mal manejo que se le estaba dando a los recursos de PP y la forma en que este dinero estaría siendo aprovechado por paramilitares.

A Juanda le violaron su derecho a la vida, pero también el de la participación. No fue el único, según investigó la veeduría. Los escenarios donde la comunidad podía reunirse fueron concentrados en un pequeño grupo de contratistas, excluyendo a la mayoría de los habitantes de la comuna. Tal y como el caso de los pobladores alrededor de la quebrada la Cantera, quienes afirman que nunca han sido convocados a participar en la toma de decisiones, sobre la priorización de las acciones y de la inversión de los recursos; tampoco han sido consultados sobre estos temas, por parte de la JAL y/o el CCP, escenarios donde se toman las decisiones, con lo cual se les estaría violando el derecho a la participación.

Fotografía: Veeduría Casa 6

Fotografía: Veeduría Casa 6

Fotografía: Veeduría Casa 6

Desde la veeduría llegaron hasta los órganos de control, pero no fue sino hasta 2023 que con la hoja de ruta de Transparencia por Colombia comenzaron a reconocer los daños causados por la corrupción. Este reconocimiento se dio a través de la Hoja de Ruta, una herramienta que se encarga de caracterizar la información y comprender esos casos que son tan sofisticados, mientras propone una característica nueva que es reconocer a las víctimas de corrupción.

Al final, este diagnóstico identifica las afectaciones al derecho de participación en la Comuna 6, llamada Doce de Octubre, señalando como víctimas directas a la veeduría, que fue excluida del CCP y otros espacios de participación; a unas 15 organizaciones sociales que se marginaron debido a la falta de garantías; a dignatarios de las JAC que han sido excluidos por no apoyar el entramado de corrupción; y al CCP, que podría haber sido cooptado, obligando a algunos consejeros a retirarse por presiones. Además, el Comité de vecinos de la quebrada la Cantera, el cual ha sido indirectamente afectado, ya que los recursos destinados a su comunidad se habrían malgastado, y su derecho a participar en la toma de decisiones, ha sido vulnerado.

“Con todo lo que hemos adelantado, el riesgo ha disminuido, ya que nos hemos organizado mejor y estamos más pendientes. Sin embargo, es necesario tener una intervención integral en todas las quebradas para poder disminuir el riesgo de manera efectiva”, dice Heiler Orozco, líder de la quebrada La Cantera, otra de las comunidades afectadas por la supuesta corrupción. De ahí que, el objetivo de esta comunidad ahora es que, en vez de que los recursos, cuando se identifiquen como destinados a la corrupción, no retornen a la cartera del presupuesto estatal, sino que sean destinados a las comunidades que fueron afectadas después de haber sido vulnerados sus derechos en consecuencia de este delito.

Aunque actualmente no existe un fondo específico de reparación para víctimas de corrupción en Colombia, Transparencia por Colombia indica que el ordenamiento jurídico sí ofrece otras herramientas, como el proceso penal, para buscar justicia y reparación en estos casos. Por ahora, habitantes de la comuna 6, por medio de la veeduría, juntan más información en aras de presentar una acción popular junto con la Personería de la ciudad. El fin es que este mecanismo les dé la razón sobre los intereses colectivos que podrían haberse vulnerable y que, a su vez, les ayude a declararse como víctimas de corrupción, y así representar un hito de lucha donde el bienestar común sea un principio fundamental.

Conoce la historia en El Espectador 

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Carolina Calderón Guillot
– Carolina Ferro Bernal*
– Daniel Ricardo Uribe Parra
– Eduardo Wills Herrera
– Gloria María Borrero Restrepo
– Juan Francisco Lozano Ramírez*
– Juliana Velásquez Rodríguez*
– María Elisa Bernal Bueno
– Néstor Ricardo Rodríguez Ardila

– Álvaro Andrés Echavarría Olano
– Juan Francisco Lozano Ramírez
– Eulalia Arboleda de Montes
– Rosa Inés Ospina Robledo
– Guillermo Carvajalino Sánchez
– Sylvia Escovar Gómez
– Gustavo Bell Lemus
– Jorge Mario Velásquez J.
– José Alejandro Cortés Osorio

Miembros Institucionales:

– AB InBev – Bavaria S.A.
– Bancolombia S.A.
– Bodytech
– Caracol Televisión S.A.
– Colombia Telecomunicaciones S.A.
– Compensar
– Corporación OCASA
– Corporación Región
– Excelencia en la Justicia
– Foro Nacional por Colombia
– FUNCICAR
– Fundación Corona
– Grupo Bolívar S.A.
– Grupo Nutresa S.A.
– Grupo Sura S.A.
– Manuelita S.A.
– Mercantil Colpatria S.A.
– Misión de Observación Electoral
– Organización Corona S.A.
– Organización Terpel S.A.
– Productos Naturales de la Sabana S.A.S. – Alquería
– Publik
– Sodimac Colombia S.A.
– Summum Projects S.A.S.
– Universidad EAFIT

Miembros Individuales:

– Álvaro Andrés Echavarría O.
– Bernardo Rodríguez Ossa
– Carlos Eduardo Angulo G.
– Carlos Raúl Yepes Jiménez
– Eduardo Wills Herrera
– Eulalia Arboleda de Montes
– Gloria María Borrero R.
– Guillermo Carvajalino S.
– Guillermo Vargas Ayala
– José Alejandro Cortés O.
– Juan Fernando Londoño
– Juan Francisco Lozano R.
– Margareth Gonçalves Flórez
– Margarita Garrido Otoya
– María Elisa Bernal Bueno
– Mónica Aparicio Smith
– Néstor Ricardo Rodríguez A.
– Rosa Inés Ospina Robledo
– Sylvia Escovar Gómez
– Vivian Newman Pont

Aprendizaje, desarrollo y sostenibilidad de la Corporación.

  • A pesar de los cambios en el ecosistema de cooperación internacional y la reducción de recursos de financiación disponibles que afectó a todo el sector social, en el ámbito interno de la Corporación destacamos los siguientes aspectos:
  • Logramos poner en marcha las acciones de capacitación, bienestar y desarrollo identificadas como prioritarias en las mediciones de clima organizacional, medición de competencias y batería de riesgo psicosocial aplicadas en 2024.
  • Los procesos administrativos, financieros y contables de la Corporación lograron adaptarse a la nueva realidad y garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales vigentes, a pesar que el equipo tuvo una reducción del 21% a lo largo del año.
  • La Revisoría Fiscal asignó un nivel de riesgo bajo al control de la administración de la Corporación.

 

  • Fortalecimos las capacidades y alcances de la Corporación con respecto al uso de tecnologías de información y comunicación. Esto se refleja en acciones (i) de estrategia científica y de investigación que apoyaron la implementación de 17 proyectos, (ii) de estrategia técnica, que permitieron la consecución, apropiación y mantenimiento de tecnologías centralizadas, administrables y de propiedad autosuficiente, así como la consolidación de un equipo interno competente y autosuficiente, lo cual permitió disminuir la dependencia de consultorías y establecer canales de diálogo técnico con los proveedores externos restantes; y (iii) de innovación y mercado, que nos permitieron posicionarnos como referentes en cuanto al alcance y calidad del uso de datos públicos, y el apoyo para cualificar propuestas de consecución de recursos.

 

  • A nivel de órganos de gobierno, se destaca el cumplimiento en la realización de las sesiones de la Asamblea General de Miembros, el Consejo Rector y la Junta Directiva, establecidas en los estatutos de la Corporación, así como el fortalecimiento de estas últimas dos instancias gracias a la incorporación de dos nuevos miembros en cada una de ellas, que completan los cargos que estuvieron vacantes hasta 2025.

Posicionamiento y reconocimiento de la Corporación por medio de la comunicación estratégica, para contribuir a la incidencia y al diálogo con actores prioritarios.

  • En materia de relacionamiento con medios de comunicación, apostamos por la divulgación de menos contenidos, pero con más enfoque estratégico, lo cual resultó ser exitoso:
  • Logramos priorizar los espacios de mayor calidad e impacto, maximizando el retorno mediático por pieza emitida. Esta mayor eficiencia se explica, en buena parte, por la alineación entre los temas misionales de la Corporación y el pulso de la agenda pública.
  • Los datos confirman que nuestros pronunciamientos y la intervención oportuna en coyunturas siguen siendo la herramienta más poderosa de posicionamiento.
  • Los picos de cubrimiento no estuvieron asociados a un mayor número de contenidos, sino a acciones que combinaron velocidad, lectura política y claridad técnica, conectando argumentos especializados con narrativas de alto interés público.
  • Nos consolidamos como actor de referencia, incluso en un año no electoral, lo cual también se refleja en mantenernos dentro del listado de las ONG más reconocidas del país en el Panel de Opinión de Cifras & Conceptos de 2025.

 

  • En cuanto a comunicación digital, dimos un giro estratégico:
  • Pasamos de priorizar el volumen y el alcance masivo a enfocarnos en explicar mejor, conectar con audiencias y sostener conversaciones relevantes sobre corrupción y transparencia.
  • Incorporamos un tono más empático, cercano y ciudadano, sin perder rigor técnico. Esto permitió que más personas entendieran temas complejos y se sintieran parte de la conversación.
  • Las plataformas cumplieron roles distintos y complementarios. Instagram y TikTok crecieron como espacios de conexión y pedagogía; X y LinkedIn se consolidaron como canales de vocería, reputación e incidencia; Facebook se mantuvo su función como canal de difusión a actores más tradicionales y territoriales.
  • La renovación de la página web fue el principal hito del año. Estos aprendizajes nos permitirán abordar el 2026 con una comunicación más clara, más creíble y mejor preparada para escenarios de alta sensibilidad pública, como el ciclo electoral.

 

  • En cuanto a campañas focalizadas, diseñamos e implementamos #SerHonestoEsLoNormal dirigida a entidades públicas del país para propender por la transformación de ideas y prácticas donde la honestidad, la ética y la integridad sean principios rectores en el trabajo diario de los servidores. Los resultados fueron destacables: (i) 22 entidades públicas de 6 regiones del país mostraron interés en fortalecer la integridad interna, de las cuales 5 activaron la campaña entre sus equipos de trabajo; (ii) 475 servidores públicos se autoevaluaron para reconocer prácticas de corrupción que han normalizado; (iii) +200.000 personas participaron activamente en redes, talleres y activaciones internas.

Mayor sanción judicial de corrupción a través del seguimiento y la incidencia en casos estratégicos.

  • Nuestro Centro de Asesoría Legal -ALAC- enfrentó un fuerte desfinanciamiento por la reducción de la cooperación internacional, por lo que realizamos una optimización y focalización de esfuerzos que implicó pasar de 123 a 20 casos de corrupción prioritarios en seguimiento. Esta apuesta fue exitosa pues se lograron reactivar casos estancados, hubo avances en 11 casos emblemáticos que no registraban evolución desde 2024 (principalmente mediante nuevas acciones con policía judicial), y el 100 % de las peticiones de seguimiento recibieron respuesta de fondo y de manera oportuna.

 

  • Se logró un fallo disciplinario en el caso “Presunto acoso laboral para participar en campaña política en Medellín”, con sanción a tres funcionarios, marcando un precedente en la lucha contra prácticas indebidas en el sector público.

 

  • Nuestra incidencia a favor del avance del proyecto de ley sobre protección a denunciantes de corrupción permitió que el 69% de nuestras recomendaciones fueran aceptadas de manera parcial o total. Continuamos posicionándonos como un actor especializado en el tema y con capacidad de generar articulación entre instancias estatales, sociales, políticas y empresariales, para impulsar esta iniciativa legislativa. Esto permitió que el proyecto de ley fuera radicado nuevamente al finalizar del año, a pesar de haber sido archivado durante el primer semestre de 2025.

 

  • Generamos la guía de protección para denunciantes de corrupción que recoge enfoques de derechos humanos y mecanismos de autoprotección, y participamos en la Iniciativa Regional de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos, que benefició a dos denunciantes que han sido acompañados por la Corporación.

 

  • Entregamos a la Fiscalía General de la Nación el Manual de acceso a la información pública asociada a la investigación de casos de corrupción, que permitió abrir y mantener una interlocución constante con esta entidad sobre las oportunidades y desafíos para la divulgación de este tipo de información. Esta aproximación se complementó con un relacionamiento renovado con la Fiscalía, que generó un diálogo activo sobre la investigación de casos de corrupción prioritarios para la Corporación.

 

 

  • Continuamos dando seguimiento al escándalo de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgos (UNGRD) y publicamos tres nuevos pronunciamientos que sistematizaron el avance de las investigaciones y un análisis sobre el acceso a la información pública en este caso particular. Aplicamos una metodología innovadora creada por Transparencia Internacional para darle mayor visibilidad a los “facilitadores” de este caso de corrupción, que también fue implementada para el caso Odebrecht. Igualmente, avanzamos en el análisis de la red de corrupción del ex Senador Mario Castaño, conocido como el caso “Marionetas”. Todos estos elementos de análisis hacen parte de la información que transmitimos a la Fiscalía General de la Nación para contribuir al impulso de estas investigaciones desde nuevas perspectivas.

 

 

  • Junto con el capítulo de Transparencia Internacional en Panamá, iniciamos el análisis jurídico del asilo concedido por el presidente Gustavo Petro al expresidente panameño, Ricardo Martinelli, condenado por lavado de activos e involucrado en múltiples escándalos de corrupción.

Confianza en el sector empresarial, en un entorno de negocios sostenible y transparente.

  • Aplicamos herramientas de medición de integridad empresarial en 16 empresas (la Medición de Transparencia Empresarial -MTE- y la Medición de Gestión Empresarial de Riesgos de Corrupción -MGERC-). A partir de allí, identificamos que Bavaria, Compensar, Grupo Energía Bogotá, Transportadora de Gas Internacional, Ingredion, Amway, Central Hidroeléctrica de Caldas y Corona han implementado en lineamientos internos una política de protección al denunciante inspirados en la guía que la Corporación elaboró en esta materia en 2022, de manera similar a lo realizado por Bancolombia y Promigas en años anteriores.

 

  • Diseñamos e implementamos una nueva aproximación de financiación potencial de las mediciones mediante una alianza con ANDESCO, lo que nos permitió el envío de 102 propuestas a empresas para la Medición de Transparencia Empresarial 2026, abrió espacios de capacitación y sensibilización a más de 60 empresas y cerca de cien personas, y facilitó contactos clave con el Acueducto de Bogotá y el grupo empresarial EPM.

 

  • Mantuvimos activo el Compromiso Empresarial Anticorrupción, la instancia de discusión y acción colectiva en la que participan miembros y aliados empresariales de la Corporación, para abordar temas asociados a la denuncia y la protección de denunciantes en el entorno empresarial, y en el uso de ciencias del comportamiento para contrarrestar prácticas de soborno. Adicional, también elaboramos una propuesta para la puesta en marcha de un banco de buenas prácticas de integridad empresarial que permita ampliar el alcance de la acción colectiva. Al cierre del año realizamos una reflexión conjunta sobre la sostenibilidad del Compromiso Empresarial Anticorrupción.

 

  • Consolidamos el relacionamiento con las empresas suecas Astrazeneca, SKF, Electrolux y Securitas, que incluyó acciones de sensibilización sobre cultura de integridad con cada empresa, la medición de capacidades para la gestión de riesgos de corrupción y la formulación de principios colectivos de integridad empresarial. Igualmente, se logró desarrollar un proceso muy valioso de difusión de estas acciones en redes sociales ante actores del sector empresarial.

Riesgos de corrupción en la contratación pública y acceso a la información pública

 

  • Completamos un mapeo de identificación de fondos extra presupuestales y del nivel de transparencia de cada uno de ellos, estimando que acumulan más de 30 billones de pesos del presupuesto nacional de 2025. Este análisis contó con buen nivel de difusión ante la opinión pública, pero sigue siendo desafiante mejorar el acceso a la información de los mismos debido a su naturaleza jurídica, que les permite actuar bajo parámetros de régimen privado.

 

 

  • Continuamos con el acompañamiento al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible lo que dio lugar a dejar instaladas herramientas técnicas sobre riesgos de corrupción, conflictos de interés y uso de lenguaje claro, en la formulación, supervisión y ejecución de programas y proyectos, así como un tablero que permite acceder a datos de contratación, compras públicas y proyectos de inversión para la mitigación de efectos del cambio climático.

 

 

  • Continuamos brindando acompañamiento a las CAR (Corporación Autónoma Regional de Risaralda – CARDER, Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga y Corporación para el Desarrollo Sostenible de la Mojana y el San Jorge – Corpomojana), como resultado del proceso extenso y detallado de comprensión de la institucionalidad ambiental y de generación de confianza, logramos la reorientación estratégica de sus Planes de Transparencia y Ética Pública hacia un enfoque explícito de lucha contra la corrupción.

 

  • Publicamos el segundo informe de contratación pública en la implementación del Acuerdo de Paz en el cual incluimos recomendaciones para reducir riesgos de corrupción asociados a fallas en el acceso a la información contractual de la implementación del Acuerdo de Paz, las cuales han sido el insumo principal para incidir ante autoridades con competencia en el tema como la Agencia de Renovación del Territorio (ART), el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y el Fondo Colombia en Paz (FCP).

Integridad, transparencia y equidad en el ejercicio del poder político.

  • Iniciamos, de manera anticipada al 2026, un proceso de diálogo e incidencia con el Consejo Nacional Electoral (CNE) sobre la puesta en marcha de la plataforma Cuentas Claras, que permitió identificar necesidades de fortalecimiento de la herramienta por parte de la autoridad electoral.

 

  • Proporcionamos asesoría técnica al sector financiero para la identificación de operaciones sospechosas asociadas al financiamiento de la política, y contribuimos a la construcción de un diálogo inicial entre la autoridad electoral, la Procuraduría General de la Nación y la Superintendencia Financiera, con el objetivo de sentar las bases para una cooperación interinstitucional más sólida en la detección, investigación y eventual sanción de irregularidades en el financiamiento de campañas a futuro.

 

  • Mantuvimos la colaboración con el CNE y distintos partidos políticos para fomentar el acceso a financiación de campañas para candidatas mujeres, y evidenciamos un aumento del 3% al 5,8% en los recursos que los partidos asignan a este propósito (de un mínimo de 15% de recursos públicos que los partidos políticos deben asignar obligatoriamente a la promoción de la participación política de mujeres, jóvenes y grupos étnicos), al igual que una mejora en la calidad de ese gasto, información que consignamos en el documento “¿Cumplen los partidos con destinar recursos para la inclusión de mujeres?”.

 

  • Aportamos y facilitamos un proceso regional para la generación de estándares a nivel interamericano para el acceso a recursos para la participación política de mujeres.

Formación cívica y la movilización ciudadana para el cuidado de lo público.

  • En el marco de la Escuela Ciudadana Anticorrupción logramos resultados similares a los de años anteriores llegando a 198 personas inscritas, de las cuales 80 recibieron certificación. Desde su inicio, la Escuela ha formado 1.322 personas. Además, en el 2025 ampliamos la oferta académica con nuevos contenidos sobre corrupción sexual.

 

  • Logramos que 3.829 niños, niñas y adolescentes pertenecientes a 11 colegios de 6 ciudades/municipios (Medellín, Chigorodó, Villavicencio, Buga, Cali, Bogotá y Cundinamarca) completaran el proceso de formación cívica a través de Mundo Crystal, nuestra escuela que promueve valores y principios anticorrupción desde la infancia. A 130 docentes y monitores deportivos, pertenecientes a 13 colegios y 1 instituto departamental del deporte, los capacitamos mediante procesos de formación de formadores, resultados que fueron posible mediante alianzas estratégicas con la Fundación Bolívar Davivienda, la Corporación Minuto de Dios y acciones propias de Transparencia por Colombia.

 

  • Articulamos varias de nuestras iniciativas de activismo cívico bajo el propósito de contribuir a un espacio cívico favorable en el país. En cada una de las acciones reunidas en este marco alcanzamos resultados importantes:
  • Incidimos en la política pública de participación ciudadana.
  • Generamos un instrumento de monitoreo del espacio cívico en el sector extractivo.
  • Aportamos a una estrategia colectiva de más de 30 organizaciones para repensar la sostenibilidad del sector social ante los cambios de la cooperación internacional.
  • Incidimos en el proyecto de ley de protección a denunciantes a partir de recomendaciones para el debate en Comisión Primera del Senado y recomendaciones al nuevo proyecto de ley que fue radicado a finales de 2025 ante la Cámara de Representantes.
  • Trabajamos con más de 40 organizaciones en 18 departamentos del país con enfoque diferencial en grupos étnicos, jóvenes y mujeres.

 

Hitos institucionales:

  • Renovamos nuestra página web y la consolidamos como un espacio de consulta confiable, amigable y pedagógica.

 

  • Afrontamos y superamos la cancelación unilateral que realizó el gobierno de Estados Unidos de proyectos financiados por USAID y por el Departamento de Estado, y nos empezamos a adaptar a la nueva realidad de la cooperación internacional.

 

  • Realizamos un balance de la acción que desarrollamos en 2025 con respecto a los objetivos institucionales de la estrategia 2022-2025 y sus respectivas metas, y el plan aprobado por la Junta Directiva en el 2025, a fin de identificar los resultados más destacables de la Corporación en el año, así como el avance y cumplimiento de lo planteado en la estrategia institucional.

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